19/3/14

El segundo parto de una experimentada escéptica

¡¡¡Hola chicas!!!

El domingo celebramos el segundo mes de vida de mi segunda bebé, y el día a día en poco se parece a lo vivido en mi primera experiencia como amatxu.


Deciros que como resumen, esta segunda maternidad se vive mucho más relajada , pero que al tener otra nena, el tiempo vuela y los quehaceres se multiplican.

Pero vamos a lo que importa y me habeis pedido, el parto de Haizene, que se hizo de rogar todo lo que pudo.

En el caso de Goiuri no llegaron a inducirmelo con fecha programada, ya que rompí bolsa, pero en esta segunda gestación, la peque no hacía ni medio intento por salir ( contracciones tenía y muy gordas desde hacía más de un mes, pero no servían para nada de nada) asique me dieron cita para verle la carita el día 15 de Enero a las 08:00.

Esta vez no quise parir en Cruces, mi experiencia anterior fue bastante traumática, no tanto por la finalización en cesarea, si no por el trato recibido mientras esperaba para tener a mi pequeña.

Por eso, decidí parir en Basurto.



La experiencia preparto fue estupenda, el trato de las  matronas modélico, todo lo que hacían te explicaban, no hacían tactos por hacer, algo que en Cruces es muy habitual, en mi primera experiencia solo faltó que me hicieran tacto el reponedor del vending y la señora de la limpieza.
Sin embargo en Basurto solo se multiplicaron los tactos al final del trabajo de parto.



Empezamos el relato de mis casi 38 horas.
La verdad, la noche anterior fue donde empezó mi pena, dejé a mi niña con mis aitas, algo que a ella le pareció estupendamente, y le explicamos que ibamos al hospital a buscar a Haizene que estaba siendo un poco tardona.
Dejarle allí fue durísimo, ya que, como siempre y dada mi "aprensividad" galopante, pénsaba en si algo se torcía y no salía bien, que iba a ser de mi niña.
Cual magdalena me dormí, sin tener ni media preocupación por lo que me iba a pasar en las horas posteriores, tanto como el haber dejado a mi otra bebé.



Lo bueno de tener la fecha prevista es que puedes organizar todo muy bien, pero la verdad es bastante frustrante que tu cuerpo sea un vago y no sea capaz de ponerse de parto por si solo, esta me la pagas!!!

Otro inconveniente de que te lo provoquen es que es todo artificial, y obligan a tu cuerpo a ponerse a trabajar, cuando, a lo mejor no es el momento, pero estando de 41 semanas más 5 días era tiempo más que suficiente de gestación, y de ansia por tener a mi bebé en brazos.

Según llegamos, apareció de la zona de partos un padre jovencísimo encantado de la vida por que su mujer había dado a luz a su hijo en 20 minutos, asique entré motivada pensado que yo iba a tener tan buena suerte y en un par de horitas ya estaría conmigo Haizene.
Ay ignorante!!!!

Gorane, mi matrona de referencia, sin perder la sonrisa y su dulzura habitual al hablar me explicó cuales iban a ser los pasos a seguir, y que ella confiaba en que la bebé nacería ese mismo día  en su turno, ¡¡otra inocente!!



He de decir que yo iba bastante convencida de que iba a ser cesarea, que por mucho que quisiera mi cuerpo no estaba preparado para parir.

En fin, me pusieron una via en la mano, dolorosa a no poder más, y me llevaron a la zona VIP (no es vip, para nada e?? pero tuve suerte de poder estar el periodo de prostaglandina sola con Monsieur Bovary en una habitación) que se llama UFO (Como los platillos volantes en inglés, pero allí no volaban platillos si no las ganas de ponerme de parto), unidad funcional obstétrica.



Allí me dieron a firmar diferentes papeles entre los que se encontraba uno que me pareció genial, el de no dar el número de habitación a nadie que lo pidiera, sin consentimiento de la madre.
¡¡¡¡Bravo por Basurto!!!! Reducir las visitas todo lo posible!!! Por el bien de la madre y del bebé recién llegado.

Ya instalada en la habitación y con una batita de lunares me pusieron el "tampax" con prostaglandina, previa explicación de lo que iban a hacer y con una sonrisa en los labios. ¡¡ Que poco cuesta ser amable!!



Este proceso dura 24 horas, y a diferencia del parto anterior, esta vez no me hizo más que sufrir alguna contracción potente, pero no eran seguidas por lo que no valían.

Eso si, la via de la mano dolía muchísimo y la zona se hinchó bastante.

Lo bueno de la prostaglandina es que te dan de comer y puedes beber, asique esta fase no fue dura, en mi caso y me sirvió para hablar con mi gordo de muchas cosas y sin interrupciones, algo que desde ese día no hemos podido hacer.

No me hicieron ni un tacto en todo el día, y los cinturones me los ponían a ratos para controlar a la peque, pero podía moverme, pasear, sentarme,...

A lo largo de los controles con cinturones hubo un par de desapariciones de Haizene con pitidos incluídos.
llamamos a la matrona y nos dijo que no era nada, solo que cambiaba de posición y se perdía un poco, pero que ellas controlaban los valores desde su salita.

Por la noche me hicieron un tacto y la ginecóloga me dio la gran noticia de que seguía verde como una lechuga y que la prostaglandina poco o nada estaba haciendo.

 Un aplauso para mi cuerpo vagoncio!!
Me cambiaron la via de sitio, porque se me había hinchado muchísimo la mano y la vena y me explicaron que era mejor ponerla a un lado de la mano y no en el centro, para que cuando haya que empujar no moleste.
Y yo pensaba para mi, anda bonita ponla donde quieras que esto huele a cesarea y eso de empujar me suena a chino.
A la mañana, y habiendo dormido como una ceporra, mandé a mi gordo a casa a desayunar y ducharse ya que hasta las 10 de la mañana no me bajaban a la zona de partos a ponerme la oxitocina.

Muy bien, me quedé solita en la habitación y decidí llamar a mi ama para preguntarle por mi pequeñita, que tal había entrado a ikastola, que tal había dormido ...
Un tercer grado habitual en mis conexiones telefónicas con mi progenitora.
De repente la maquina de las contracciones (contraccionógrafo le llamo yo) empezó a pitar.
Claro, yo no le hice caso, por que ya el día anterior me habían explicado que puede perderse ala bebé pero que no pasaba nada.
Incluso mi ama preguntó que era eso, y le contesté que no era nada, cuando de repente entran en mi habitación como una estampida dos matronas y una ginecóloga, mandándome a gritos que dejara el movil y me pusiera de costado.

Ni una explicación, ni nada, seis manos por mi tripa moviendo los aparatitos para encontrar a Haizene.
Solo me preguntaban si estaba sola, y yo les insistía que no, que se había marchado mi acompañante porque me habían dicho que la cosa iba para largo.
Decisión de la ginecóloga sin vacilaciones, esta chica baja a partos ¡ya!
Una matrona se quedó conmigo ayudándome a recoger mis cosas y en ese momento me explicó lo que había pasado.
Había tenido una contracción de ¡¡4 minutos!! (ole mi cuerpo o no tiene ninguna en dos horas o tiene una así de potente) y la nena se había quedado sin respiración, pero que estuviera tranquila.
Ah! Muy bien!! Claro que me tranquilizo, y esa noticia sin haberme duchado y sin desayunar.
Pues claro que estoy nerviosa, que mi niña no ha respirado durante casi 4 minutos, y eso bueno no puede ser.

Hubo tanta tensión que cuando me desengancharon la via, a la enfermera se le olvidó cerrar el conductito y me puse a sangrar a chorros, .
Le pregunté si iba a marcharse a por algún papel o algo, y enseguida entendió que quería quedarme sola, quería llorar y desahogarme, por que el susto había sido grandísimo y estaba con tanta tensión que solo podía calmarme si me quedaba durante un rato manteniendo una conversación con mi tripa.

Llamé a Monsieur Bovary, que casi le da un síncpoe cuando le conté lo que había pasado y le pedí que estuviera tranquilo, que viniese rápido pero que no se pusiera frenético, ya estaba en el hospital, asique estaba segura.
Con mi bata de lunares, cual folclórica pero sin peineta, me bajaron a la zona de partos

Imaginaos que tensión, que nervios y que sensación más mala, allí sola y con más miedo que verguenza.
Cuando llegué me esperaba Idoia, la matrona que me acompañaría en todo el proceso de parto hasta el expulsivo.

Me dejaron ducharme y para esta parte del espectáculo tuve cambio de vestuario, una ligerísima bata azul cielo con un amplia abertura en la parte trasera, muy apropiada para eventos médicos.

En el área de partos se acabó la zona VIP, la privacidad y la soledad.
Las habitaciones son feas a rabiar, con unas paredes color salmón de rio y una cortina de ducha gigante en el mismo todo para separar las camas, ya que puedes darle la mano a tu compañera de habitación y empujar juntas de lo cerca que están las camas.
Punto negativo sin duda en comparación con Cruces, pero, ¿ de que sirve una suite de hotel si quien te atiende no es amable, educada, empática, alegre y paciente?
Pues si, Idoia cumplía todas estos requisitos, que tanto había echado en falta en mi estancia en la suite de Cruces, con sus paredes azules relajantes y su privacidad.

Mientras llegaba mi gordo me enchufaron (literalmente) a la máquina de oxitocina.
Hora exacta del "enchufamiento" 09:00, ya habían pasado 25 horas desde mi ingreso y las contracciones que estaba teniendo no servían para nada.

A partir de aqui la cosa cambia, me recuerdan que en este periodo no puedo comer ni beber nada (salvo unos caramelos de Smint que engañaban a mi cerebro) y que me lo tome con tranquilidad.

El contraccionógrafo trabaja sin descanso , ya que estoy conectada a él la mayor parte del tiempo, y mi obsesión es controlar las constantes de mi pequeña para que no vuelva a pasar lo mismo.

Monsieur Bovary llegó rapidísimo y ya no se separó de mi más que para ir a por su comida, y hacerme sufrir de la envidia cochina.
SI hay algo que sufrí mientras estuve en partos fue hambre, incluso durante las contracciones más potentes no podía dejar de pensar en comer, que necesidad por Dior!!

Mi compañera de al lado, tuvo una estancia corta en la habitación, y un parto genial, ya que casi lo tiene allí conmigo , y sin darse cuenta.
Llevaban allí desde las seis de la mañana, y alas 12:00 ya tenía a su niña en brazos.
Bueno, pensé yo, este parto también me vale aunque ya hayan pasado 28 horas.

A las tres de la tarde, y después de haberme subido la dosis de oxitocina en varias ocasiones, Idoia se fue a comer, tranquila, por que mis contracciones no eran potentes, asique le dejé marchar, sin antes decirle lo mal que me parecía que me dejará para comer, que poquita solidaridad!!

Y fue marcharse ella y empezar a tener las contracciones de la muerte, que dolores, que intensidad, que duro es parir jolines!!!
Y esperé todo lo que pude antes de llamar a alguien que me librará de esos dolores y apareció María, una matrona super dulce, que después de hacerme un tacto y comprobar que estaba de un cm (si , todavía de un cm) pero que el cuello estaba entero borrado me ofreció la bendita epidural, ya que al comprobar el aparatejo de las contracciones vio que efectivamente estaban siendo buenas, esta vez si, y que yo estaba fatal.

En Cruces te ponen la epidural en la habitación, pero en Basurto te llevan a una sala donde te espera (en mi caso fue una chica) la anestesista.

Me ayudaron en todo momento, repetían que me relajara, claro que si guapitas, me vais a pinchar, estoy teniendo unos dolores tremendos y espasmos potentes y quereis que me relaje y me este quieta??

María me sujetaba la mano, no me sentí para nada sola en ningún momento. En Cruces todo pasaba a mi espalda, nadie me explicaba nada.
Me pusieron cinturones de nuevo para no perder a Haizene, y el aparato para medir la tensión.
El pinchazo duele, y da calambre, pero sabes que es el pinchazo que te abre las puertras de la paz y el no dolor...

Ala, si eramos pocos se me descompensa la tensión 12/4, y posterior bajón hasta 9/4.
No me pusieron toda la epidural de golpe, si no que en cómodos plazos, para evitar que la tensión se descompensara y le hiciera daño a la bebé.

En Basurto ponen una epidural distinta que en Cruces.
Se llama Walking epidural, y yo al principio pensaba (fijaos mi imaginación) que era nombre con sorna porque te permitía andar pero que ibas como los muertos vivientes de la serie The walking dead, pero no, es simplemente que puedes andar porque no te duerme del todo las piernas y eso es muy propicio para que el parto fluya.



En mi caso fue tumbing epidural por que no podía moverme.
No me cogió del todo y notaba las contracciones en la tripa, pero nada molesto ni importante.
A todo esto, después de los dolores de la muerte en las contracciones, firmé, que en caso de cesarea me hicieran la ligadura de trompas, en caliente este tipo de papeles se firman mucho más alegremente.



Pude dormir un ratito, poca cosa, pero bueno, algo era algo.

A eso de las cinco de la tarde , 33 horas después, y habiendo rebasado ya el parto de 32 horas de Goiuri, pedí cambiar de posición y tuvimos otro susto como el de por la mañana.
En este caso al oir los pitidos aparecieron dos matronas y un matrón, que sugerían llamar a las gines, pero Idoia volvió a encontrar a Haizene, cambiamos de posición y me hicieron otro tacto. Ya estaba de 6 cm, ¡muy bien!
La bolsa seguía intacta, asique decidieron rompérmela, para agilizar las contracciones, ya que al romper la bolsa el cuerpo segrega oxitocina naturalmente.

Ale pues, a segregar oxitocina, que ya eran las 19:00 y me estaba empezando a cansar.
Y estaba tan cansada, mi cuerpo ya pedía tregua, no podía más.
A las ocho y media de la tarde pedí a mi gordo que avisara a la matrona, me mareaba, como si perdiera el conocimiento, estaba sin fuerzas y psicologicamente agotada, tenía la firme intención de pedir una cesarea, 36 horas de espera medicada eran suficientes.

Idoia entró con su sonrisa diciéndiome que seguro que estaba dilatada completa, yo ya no tenía ganas de jota, solo quería tener a Haizene en brazos.























Cuando comprobó que estaba de 10 cm y que la cabeza de Haizene seguia en un tercer plano, me soltó sin paños calientes que me tendrían que esperar 3 horas más a que la nena se colocara naturalmente, pero yo ya no podía más, asi que viendo mi desesperación y mi falta de energía me propuso empujar para ayudar ala bebé a bajar y no esperar todo ese tiempo.
Me remangué la bata de cola y saqué fuerzas de donde no había, con ayuda de Idoia y de Monsieur Bovary conseguí colocar ala bebé más cerca de la salida.



Entonces llamó a las ginecologas para que valorasen si podía esperar más o no.
A todo esto, mientras las ginecologas decidíian mi destino, yo vomité hasta la primera papilla que me diio mi ama allá por el año 82, antes de saber que me pasaban al paritorio.
ooooh!! Milagro!!! Por fin!!!
Lo peor, que fui sola ya que tenían claro que iban a usar ventosa para ayudar a la peque a nacer, además de tener preparado un quirófano con dos cirujanos para una posible cesarea si la ventosa ( y el tajo, que me omitieron) no surtía efecto.

 Pero como ya sabeis, mis ganas de tener un parto vaginal y el buen hacer (entre comillas) de las profesionales que me atendieron hicieron el resto y alas 21:35 horas del jueves 16 de Enero llegaba al mundo Haizene.

El parto duró 15 minutos y 4 contracciones, la falta de efecto de la epidural en la tripa fué beneficioso, ya que notaba las contracciones y empujaba cuando Haizene mandaba, asique el final resultó feliz y rápido.

Me pusieron a la bebé en el pecho, y sentí una sensación de plenitud que no puedo explicar, lo había conseguido, y de nuevo lloré al sentir su calorcito y viendo que mi esfuerzo estaba recompensado con esa personita.

A partir de aqui Gorane volvió a ser mi matrona e Idoia acabó su turno.
En ese preciso instante se la llevaron las pediatras y enfermeras para hacerle el primer chequeo mientras la ginecóloga no dejaba de trabajar en mis partes nobles.


Me relajé del todo cuando escuché el potente llanto de Haizene, ya que cuando me la pusieron en el pecho ni lloraba y estaba moradita.

En aquel momento me dijeron que me habían hecho una episiotomía, pero que estuviese tranquila que solo tenía cinco puntos por fuera (se les olvidó explicarme en que consistía y cuantos me habían dejado dentro).
Yo estaba a tope de energía, entusiasmada por mi heoricidad (como si fuese la primera mujer que consigue parir), las hormonas a dos mil por hora, la epidural todavía haciendo efecto, solo me faltaba ponerme a cantar a lo Lina Morgan " Agradecida y emocionada...", ¡ que ilusa!

Trajeron a mi gordo, estaba emocionado, y yo no paraba de repetirle que Haizene era exacta a Goiuri (en serio que viví un revival de mi primer encuentro con ella) y que lo había conseguido, que había esquivado la segunda cesarea, por poco, pero lo había logrado.



A los poquísimos minutos  me trajeron de nuevo a mi recién nacida y me la pusieron en el pecho, esta vez si, para no llevarsela.
La pediatra que la atendió me dijo que estaba perfecta, que su color morado era por que a lo largo d elas contracciones se había enganchado el cordón al cuello por lo que en el tramo venía con vuelta de cordón y porque en los partos vaginales los bebés no salen tan "limpitos" como en las cesareas, pero que no me preocupase que la nena estaba bien.


No dejaba de hablarle, de explicarle lo mucho que la quería, lo bonita que era, que no llorase que su aita y su ama estabamos allí...
Sus ojos estaban abiertos de par en par, su llanto era fuerte, lleno de vida, ý su olor era especial, un millón de sensaciones me invadían, ya estaba conmigo, habá nacido!
Y no pude hablar más, le pedí a mi gordo que fuera él el que la atendiese, estaba sin fuerza, sin aliento, como adormecida, mientras la ginecóloga 45 minutos después seguía cosiendo, entonces Gorane se dio cuenta de que mi tensión baja y la pérdida de sangre ( me habían cortado una de las varices vulvares , por lo que la pérdida de sangre era mayor) habían hecho mella en mi y que me estaba mareando asique le entregaron la nena a su aita y me pusieron oxigeno y no se cuantas cosas más por vena para que me recuperase.

Después del susto y del bodegón a punto de cruz que me habían hecho abajo como premio a mi super parto, me llevaron de nuevo a la habitación y pude disfrutar de un ratito en soledad con mi chiquitina y mi gordo, después de 41 semanas, cinco días y casi 38 horas de espera el nuevo miembro de nuestra familía mamaba tranquilamente en este mundo.
Después de toda la odisea, avisamos a todo el mundo,ya que el parto había sido retransmitido via wassap y solo faltaba dar el último parte.

A partir de ahí no podía dejar de pensar en mi otra niña y en las ganas que tenía de que viniera a buscarme y a conocer a su hermanita, ala que adora, achucha y cuida muchísimo.


En próximos posts os explicaré mi experiencia con la episiotomía y los nuevos descubrimientos de potinges que he hecho.

Un besito

5/3/14

Decoración: Inspiración en blanco

Hola!!!
¿Que tal levamos el mes de Marzo???
El mio pasado por agua, con Goiuri de vacaciones de carnaval a punto de dimitir y con ganas de buen tiempo, que se nos va a poner cara de garbanzo remojado con tanta ciclogénesis y frentes borrascosos.

Creo que ya os comenté que en poco tiempo nos mudamos y me paso el día con el metro en la mano y pensando como decorar el que será mi nuevo hogar de la manera más práctica y estilosa posible.
Por eso, y para seguir con mi sosez y clasicismo cual collar de perlas, me he declinado por decorar todas las estancias de la casa, salvo la habitación de las nenas, en blanco.
Y las foto que os dejo a continuación me están sirviendo de inspiración, a ver que os parecen.














Quien dice blanco dice crema, rosa palo, vainilla...
Como diría mi compi de trabajo, colores ñoños.
Un besote

21/2/14

Series estilosas: Sin cita previa



Hola!!!!
¡Que frio por Dior!!!
Hoy quería mostraros la serie que me tiene enganchada de la cadena Cosmopolitan: SIn cita previa (Private practice).
Se trata de una secuela de Anatomia de Grey, donde una de sus protagonistas se traslada desde Seatle hasta Los Ángeles a seguir con su carrera profesional y vital.

Siempre voy tarde, ya que esta serie es bastante antigua, pero, me da igual, estoy enganchadísima y me encantan los estilismos, muy working girl, que las protagonistas femeninas lucen, desde la más preppy que es Addison, hasta la mujer fatal, a veces incluso choricillo mal atado, Naomi, pasando por la hippy Violet y la clásica Charlotte.

Reconozco que hay capitulos duros, que tratan con embarazadas, niños prematuros,... Y quiuzá no sea la serie más recomendada cuando estaba embarazada o ahora con la bebé, pero bueno, la mezcla de historias personales y casos médicos me gustan.
¡¡Juzgad vosotras mismas los looks y estilos de las chicas!!












¡¡¡Pasad buen fin de semana preciosas!!!
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