30 años, ¡se dicen rápido!
Me han sentado fenomenal, me encanta cumplir años, pero he llegado hasta aqui y durante la última semana me he parado a pensar en todo lo que ha sido mi vida hasta este momento.
Creo que la añoranza por lo vivido es buena siempre y cuando no te estanque, no te haga pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, por que siempre he creído que lo bueno es vivir hoy pensando en el mañana, pero dejando atrás a quien pasa y no se queda.
No puedo quejarme, podríamos decir que he tenido una buena vida, que como en la de todos habría muchas cosas que cambiar, cosas que tenía que haber hecho o dicho y otras que quizá hubiese sido mejor callar o dejar de hacer.
Siento que no me arrepiento de ninguna acción que hasta ahora he vivido, por que siendo más dulce o más amarga, son mis experiencias y han forjado mi personalidad a base de tesón, pasión y muchas ganas de vivir.
Cambiando la letra del bolero "30 años no es nada, que febril la mirada que errante en las sombras te busca y te nombra, Vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez..." doy todas mis experiencias por buenas y me propongo vivir muchas nuevas a partir de ahora con gente cada vez más interesante a mi alrededor, o más que interesante, gente de verdad!
Agradezco profundamente haber llegado aqui y haber dejado volar todos los pájaros de mi adolescencia que tantos trastornos provocan.
Aprender a quererte por encima de complejos o miedos, relajarte y dejar de ser una femme fatal 24 horas al día, bajar la guardia y disfrutar de cada momento.
Dejas atrás tu primer chico, tus primeras lágrimas de amor derramadas por falta de experiencia en la vida.
Confidentes que significan todo para ti y de repente desaparecen, bastones que te apoyan y sin más dejan de sujetarte.
Tus viajes, vivencias que te aportan personas estupendas, tanto que pasan de ser unos desconocidos a convertirse en el eje de tu vida.
Tus veranos al sol con los abuelos en un pueblo pérdido de la mano de Dios que, no resultando interesante para quien no lo conoce, es protagonista mudo de muchos días y noches intensos viviendo todo como si no hubiera un mañana.
Carcajadas hasta tener dolor de tripa.
Emociones con el fútbol.
Elecciones que dan forma tu futuro.
Gente de ida y vuelta.
Miedos e inseguridades propias de la edad.
Amistades que una vez lo fueron todo y ya no son nada.
Bilbao, Cáceres, Dublin, Verona, Imola, Roma, Capri , Gijón, pArís, E.E.U.U... Habitante de todos y de ninguno, recuerdos y vivencias en forma de fotografía.
La maternidad, una lección de vida que repetiré sin dudar.
Creo que desde que Goiuri está en mi vida he aprendido a darle importancia a lo que realmente la tiene, a disfrutar de pequeñísimas cosas y a sentir que alguien me quiere y me necesita para sobrevivir.
Que tengo una suerte tremenda pudiendo contar con gente buena alrededor, que tengo un marido sobresaliente, unos aitas estupendos y un entorno familiar y de amigas y amigos que consiguen ser mi oasis en la jungla de prisa y urgencia en la que vivimos.

Siento que mis últimos años han sido maravillosos, muchos sueños cumplidos muchas lecciones aprendidas.
Pero manteniendo mi esencia, esa que se mantiene intacta desde hace siglos.
Miedo exacerbado a la oscuridad, fobia al aburrimiento, lectora voraz de libros con final feliz obligatorio, enamorada de la moda, adoradora del Moët, entusiasta de la comida, a dieta estricta hasta el fin de mis días, optimista irreductible, con incontinencia verbal, maniática de colores y olores, de sonrisa y risa fácil, apasionada y sobre todo con gran capacidad para querer y muy agradecida de que me quieran.
Quizá la excesiva naturalidad o inocencia me han hecho sufrir y llorar por gente que no lo merecía, personas malas que por conseguir sus objetivos te pasan por encima, que su ego atraviesa tu falta de experiencia y quien por salir en la foto intenta herir hasta tu último sentimiento.
Pero a todo eso le saco la enseñanza positiva y creo que quedan muchas cosas buenas por llegar.
Agradezco al tiempo que pasa y que todo lo cura, y es tan maravilloso que es capaz de dulcificar las penas más amargas. Poniendo distancia todo se ve de otro color.
Me siento absolutamente plena, con ganas de seguir viviendo mi vida como lo he hecho hasta ahora, siguiendo mi instinto y confiando en que el ayer fue estupendo y que no va a volver, en que el mañana es un resultado del hoy, y que mi presente es mi mayor tesoro, mi mayor ilusión.
Y recogiendo la letra de Los Rodriguez " Brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso!"
Salud!















































